Las arañas no se pegan en su propia telaraña





tela de arana
Todas las personas conocen a las arañas, pero mucho de nosotros no consideramos las maravillosas particularidades de estos insectos. Quizás para la mayoría de las personas solo sean insectos impertinentes, que se ubican de intrusos en nuestros hogares, lo indiscutible es que ninguno de nosotros se ha tomado la molestia de averiguar el papel que juegan estos animales en el entorno en que vivimos, por consiguiente ¿creerían que las arañas no se pegan en su propia tela?, si te interesa saber porque, continua leyendo este artículo, y te afirmo que quedaras atónito.

Para dar la respuesta debemos precisar que son las arañas, estos animales pertenecen a una lista cuantiosa denominada Arácnida, son depredadoras insociables, su fuente de alimentación es la carne de otros insectos, pero debido a su pequeño volumen, se ven obligados a valerse de otros métodos para poder cazar. De modo que esta es la razón por la cual ellas mismas construyen un tejido de red con un hilo muy fino, usualmente conocido como “tela de araña”.

Por lo general algunas arañas tejen esta tela en forma de embudo, otras en forma de hoja, y otras tejen las telas en espiral. El hilo producido por las arañas para formar esta estructura, es un tipo de seda pegajosa de captura, de modo que sus presas atrapadas, se vuelvan inhábiles de poder escapar y las arañas toman el rol de depredadores. Entonces podemos deducir que mediante este proceso, las arañas no se pegan en su propia tela, ¿Por qué sucede esto?, parafraseando lo dicho por los científicos de la Universidad del SMITHSONIANS TROPICAL RESERCH y de la Universidad de Costa Rica, quienes fueron los que descubrieron la razón de este interesante acontecimiento. Los investigadores notifican que las patas de las arañas están protegidas por una cubierta de pelos y por un revestimiento químico, compuesto de ácidos grasos, el cual impide que estas puedan quedar atrapadas en su propia tela. Estos ácidos son determinados según cada especie, es decir que si pones a una araña a moverse sobre la tela de otra, probablemente quedaría atrapada.

Concluyendo lo dicho podemos entender que estos insectos saben perfectamente cómo moverse dentro de su tela, procurando mover las patas de una forma singular, para así disminuir los riesgos de las fuerzas adhesivas de su propio hilo y estas puedan afectarlas.

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